Cuidadores para personas mayores ¿por dónde empezar?

Meter a alguien extraño en casa es algo delicado. En este artículo te damos algunas ideas que te ayudarán con el proceso de búsqueda de cuidadores.

En la entrada anterior hemos visto que los auxiliares (cuidadoras o cuidadores) son un elemento clave para delegar los cuidados de la persona mayor en casa. Realizar una mala selección de cuidadores es sin duda un riesgo. Sin darnos cuenta, podríamos terminar abriendo la puerta de nuestra casa a alguien que no tenga verdadera vocación para cuidar de los mayores y que no lo haga bien, o lo que es peor, a alguien que nos genere problemas o que no trate bien a nuestro familiar. En este y otros artículos te daremos algunos trucos para realizar una buena selección de cuidadores para personas mayores; comenzaremos aquí con la primera fase en el proceso de selección: el proceso de búsqueda.

El proceso de búsqueda.

La selección de cuidadores comienza con el proceso de búsqueda. Para ello podemos utilizar los siguientes recursos:

1/Familiares o conocidos. Corre la voz entre tus familiares y conocidos. En muchas ocasiones la búsqueda termina en este primer paso, porque resulta que alguien conoce a alguien que puede coincidir con lo que estamos buscando. Además, es una solución sencilla que te proporcionará información de confianza sobre la persona: si de verdad tiene experiencia para el trabajo concreto que buscas, si la persona estaría dispuesta a desplazarse, cuanto ganaba en su empleo anterior… y otros muchos detalles sobre los que a veces es difícil obtener información directa de la persona en una entrevista formal. Nuestro consejo es que, si es posible, des prioridad a las personas que puedan recomendarte tus familiares y conocidos, porque de alguna forma, es como si ya tuvieses parte del camino andado.

2/ Los Servicios Sociales de tu Ayuntamiento o Comunidad Autónoma también pueden ayudar con la selección de cuidadores para personas mayores. No nos cansaremos de repetirlo aquí: si vas a encargarte de cuidar de una persona mayor en casa los Servicios Sociales son tus amigos. En general te pueden proporcionar ayuda de muchas formas, pero en este caso concreto son un aliado muy valioso que te puede ayudar a encontrar a la persona que buscas.

Los Servicios Sociales suelen tener lo que llaman “bolsas de empleo” a las que acuden las personas que buscan trabajo. Se apuntan, y si surge algo, les llaman. Para el tema de los cuidados en el hogar siempre suelen tener listas de gente demandante de empleo.

La gran ventaja es que te proporcionarán el contacto de personas en tu entorno próximo; esto es importante, porque si un día tienes una urgencia no es lo mismo que la persona tenga que desplazarse desde otra localidad o desde la otra punta de la ciudad, a que viva solo unas manzanas de tu domicilio. Además, esto te dará la posibilidad de informarte un poco más sobre la persona, preguntado a vecinos y conocidos comunes, o probablemente, a otras personas de tu entorno para las que esa persona haya trabajado antes (en cualquier caso, en la bolsa de empleo siempre hacen un mínimo de filtrado, aunque solo sea una entrevista inicial para inscribirse en los servicios de búsqueda de empleo).

Para utilizar este servicio simplemente acude a tu Ayuntamiento y pregunta por la bolsa de empleo. El servicio es gratuito. Ellos te preguntarán que es lo que buscas y normalmente te darán una lista de personas a las que podrás llamar; si tras conocerlas no te convence ninguna puedes repetir el proceso tantas veces como necesites.

3/ Tablones de Anuncios. Aunque en nuestros días existen servicios de anuncios en Internet no debemos desdeñar los tablones de anuncios físicos que todavía pueden encontrarse en algunos centros comerciales o tiendas de nuestro entorno. Una vez más la palabra clave aquí es “proximidad“. Normalmente en esos tablones se anuncian personas de nuestra misma zona que buscan empleo, y como ya hemos dicho, verás que muchas veces es importante tener cerca a la persona que cuida de nuestra persona mayor. Aunque es habitual encontrar personas demandando empleo en esos tablones también puedes utilizarlos tú para poner tu propio anuncio si lo consideras necesario. No te será difícil hacer un pequeño cartel describiendo brevemente lo que buscas y poniendo tu número de teléfono o e-mail para que contacten contigo fácilmente.

4/ Anuncios por palabras. Una alternativa a los métodos anteriores son los anuncios por palabras en periódicos o sitios web. Servicios web tales como milanuncios.com o vibbo.com te permiten poner anuncios gratis y de forma sencilla. El SEPE (Servicio Estatal de Empleo Público) también tiene un sitio web específico donde puedes buscar personas y poner tus propios anuncios (https://empleate.gob.es). Sin embargo debemos tener cuidado: con estos servicios ya perdemos la componente de “proximidad” que mencionábamos antes, por lo que es probable que nos llame gente de muy diversos lugares alejados de nuestro entorno.

Además, un anuncio en el que se ofrece trabajo en estos medios suele llamar mucho la atención, por lo que deberías prepararte para recibir muchas llamadas. Esto en principio es bueno (cuanto mayor difusión tenga nuestro anuncio, mejor) pero es posible que muchas de esas llamadas no se ajusten bien al perfil que buscas, lo cual puede hacer que pierdas mucho tiempo.

Una forma de evitar esto (al menos en cierto grado) es redactar muy bien el anuncio definiendo bien que características consideramos obligatorias para el puesto (por ejemplo, que la persona efectivamente tenga permiso de trabajo en regla, que no fume, etc.). Esto hará que muchas personas que no cumplen los requisitos se abstengan de llamar, de forma que tendremos más tiempo para atender a quienes realmente puedan encajar con lo que buscamos. El siguiente puede ser un ejemplo de anuncio en esta línea:

Se busca cuidadora para mujer de 75 años con demencia y problemas de movilidad en [Localidad/Barrio] durante los fines de semana. Deseable que viva en la zona o con vehículo para desplazarse. Imprescindible no fumar y tener papeles en regla para contrato y alta en Seguridad Social. Abstenerse de llamar si no se cumplen las condiciones. Teléfono de contacto [123.456.789].

Como ves, utilizamos términos como “imprescindible” o “abstenerse de“… para disuadir a las personas que no cumplen con los requisitos que buscamos. Con ligeras modificaciones podrás adaptar este anuncio a tu caso particular.

5/ Agencias. Existen agencias especializadas en la selección de cuidadores para personas mayores que te pueden ayudar con el proceso de selección de la persona y con el papeleo que suele llevar asociado. En general suelen trabajar de dos formas diferentes:

a) Haciendo la búsqueda y la selección inicial

Esto sería el equivalente a la puesta de anuncios para buscar a la persona adecuada según los criterios que tú les pidas; sin embargo, una vez realizada la selección de la persona, la contratación de la misma y el alta en la Seguridad Social correrá por tu cuenta, de la misma forma que si tú hubieses realizado la búsqueda y la selección por tus propios medios.

En esta modalidad, además de la pre-selección inicial, las agencias también suelen ofrecer algunos servicios de gestoría, tales como preparar el contrato, los tramites para el alta en la Seguridad Social o la elaboración de las nóminas. También es habitual encontrar lo que suelen llamar “servicio de sustitución”; consiste en que si la persona que has contratado deja de estar disponible (porque se pone enferma o por cualquier otra causa) la agencia se compromete a encontrar a otra persona con características similares en un plazo reducido. Por supuesto la agencia te cobrará una cantidad por buscar a la persona y por los servicios adicionales contratados.

b) Actuando como “proveedor de servicios”

En esta segunda modalidad tú contratas el servicio de ayuda a domicilio con la agencia, no con la persona que efectivamente realiza el trabajo. En este caso es responsabilidad de la agencia contratar a la persona, y por supuesto, darla de alta en la Seguridad Social.

Es decir, al contrario que en la modalidad anterior (a) aquí no tendrás ninguna relación laboral con la persona que realiza el servicio, sino un contrato de prestación de servicios con la agencia (como si fuese una compañía de teléfonos o de cualquier otro servicio, pero para cuidar personas mayores). Por supuesto, el servicio de sustitución que mencionábamos antes también está implícito aquí. Esta segunda modalidad está pensada para liberarte de la obligación de tener que contratar a alguien. Sin embargo, esto tiene un coste: el precio en este caso suele ser mayor que en la modalidad anterior, ya que es la agencia quién contrata a la persona, asumiendo los gastos y la responsabilidad que ello conlleva.

Debido al coste más elevado de esta segunda modalidad, lo más habitual es optar por la primera opción, dónde la agencia simplemente hace la selección y luego es el usuario quién contrata.

Entonces ¿qué es mejor…? ¿la agencia o hacerlo por nuestra cuenta?

¿contratar por agencia o hacerlo uno mismo?

Bueno, la respuesta es que depende de nuestro caso personal; hay que valorar si no tenemos mucho tiempo para dedicar a estas cosas o si preferimos ahorrarnos el coste de la agencia.

Es cierto que la agencia nos ahorrará una parte importante del trabajo si podemos pagar el coste que tiene, pero si no es así, utilizar alguno de los otros medios mencionados anteriormente (anuncios, Servicios Sociales, etc…) puede ser una buena alternativa. Si lo haces bien (poniendo un buen anuncio que limite el número de llamadas no deseadas y haciendo una buena criba inicial en las llamadas de teléfono que recibas) el resultado puede ser tan efectivo como el filtrado que hacen las agencias, y ahorrarás dinero. La alternativa por tanto está en el ahorro de tiempo (cuando optas por una agencia) o el ahorro de dinero (cuando haces el trabajo por tus propios medios). La decisión final depende por tanto de los recursos económicos o el tiempo disponible que tengamos en cada caso.

Algo que debes tener en cuenta en cualquier caso es que la opción de la agencia no te evitará la última fase de entrevistas para dar el visto bueno (o no) a las personas que la agencia haya pre-seleccionado. Obviamente la última palabra solo la puedes tener tú: decidir quién entra en nuestra casa es algo muy personal que no se puede “externalizar” totalmente. Por muy buenas referencias que nos dé la agencia de una persona, si finalmente no te encaja (por la razón que sea), no la contratarás, y eso es algo que solo tú puedes valorar. Es decir, debes tener en cuenta que a pesar del filtrado inicial que haga la agencia, al final te encontrarás con que en cualquier caso siempre tendrás que entrevistar personalmente a 2-3-4-… personas que la agencia te propondrá para que las consideres.

Un punto a favor de las agencias suele ser el servicio de sustitución que mencionábamos antes. Este es un servicio muy conveniente, ya que te permite disponer de alguien si la persona habitual te falla por cualquier imprevisto. No obstante, si finalmente prefieres hacer las cosas por tus propios medios, una alternativa a este servicio de sustitución que puedes organizarte por tu cuenta es simplemente mantener una buena lista de “auxiliares de reserva“. Es algo sencillo en realidad. Puedes ver cómo aquí.

Bueno… en este artículo hemos hablado mucho sobre los distintos métodos para realizar la selección inicial de auxiliares para cuidar personas mayores. El siguiente paso es entrevistarlas y conocerlas mejor, pero para que no se haga muy pesado trataremos sobre esto en nuestro siguiente post.

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