Condiciones de trabajo de los cuidadores

Salario, pagas extras, vacaciones, jornada… aquí encontraras la información que necesitas para la contratación de cuidadores.

¿Cuánto le pagamos a la cuidadora? ¿A cuántos días de vacaciones tiene derecho? ¿Tengo que darle paga extra? ¿Hay que firmar un contrato por escrito? ¿Puedo hacerle un contrato por horas? ¿Hay que darla de alta en la Seguridad Social? ¿Puedo tenerla un tiempo a prueba…? En esta entrada te damos información útil sobre las condiciones de trabajo de los cuidadores que te ayudará a responder estas y otras preguntas.

Introducción

Advertencia: Antes de nada debes saber que los servicios de las personas que contratemos para cuidar a los mayores en nuestro hogar (cuidadoras o cuidadores) se consideran una relación laboral especial que está regulada legalmente. Por tanto, tener trabajando en el hogar a una persona sin contrato es ilegal, y puede acarrearte graves consecuencias. Si tienes trabajando a una persona sin contrato te expones a una denuncia por parte de la persona que realiza el servicio (si surgiese algún conflicto) o por alguna otra persona que conozca la situación. Las sanciones económicas por tener a una persona sin contrato pueden ir de los 600 a los 100.000€. También, si surge algún problema o percance durante la relación laboral y no hay contrato no podrás reclamar ningún derecho. Si hay contrato, tanto tú como la persona contratada estáis asegurados en caso de baja o accidente.

Lo primero que deberías tener en cuenta para contratar a una persona es que si el servicio va a durar más de 4 semanas será obligatorio hacer un contrato por escrito; si no es así bastará con un contrato de palabra. No obstante, es recomendable hacer siempre un contrato por escrito. Si no se hace así y la relación laboral se extiende por más de 4 semanas se entenderá que el contrato es indefinido y a tiempo completo.

En cualquier caso, tanto si se hace contrato por escrito como si no, también será necesario dar de alta en la Seguridad Social a la persona contratada, tal y como ocurre en toda relación laboral (aquí te explicamos como hacerlo).

Si no te has visto nunca en la tesitura de tener que contratar a alguien, probablemente la opción más sencilla y cómoda para hacer el contrato es acudir a una gestoría (no es muy caro, y también te pueden elaborar las nóminas si lo necesitas). No obstante, también es algo que puedes hacer por tus propios medios de forma sencilla. Para ello puedes descargarte un modelo ya preparado desde esta web del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). Verás que el proceso no es tan complejo como podría parecer al principio.

Recuerda: Aunque es conveniente, no siempre es necesario hacer un contrato por escrito: no es una obligación hacer un contrato por escrito si es para un servicio esporádico con una duración de menos de cuatro semanas de forma continuada. Por ejemplo, no sería obligatorio formular por escrito el contrato de una empleada del hogar a la que contratamos solo un par de días para un refuerzo de fin de semana.

En el contrato se debe indicar:

  • El tipo de contrato: si es indefinido (para alguien permanente) o de duración determinada (para una situación concreta).
  • Si la modalidad de trabajo será externa o interna (en este segundo caso se entiende que la persona va a dormir en el domicilio familiar).
  • La jornada de trabajo, indicando las horas de trabajo al día, semana o mes, su distribución, y si va a existir tiempo de presencia (el tiempo de presencia es el tiempo en que el cuidador o cuidadora puede permanecer en el domicilio aunque no se trabaje).
  • El salario, considerando si habrá también algún pago en especie (por ejemplo, si la comida estuviese incluida como parte del salario). Si hubiese salario en especie este no puede ser superior al 30% de la cuantía total del salario.
  • El periodo de prueba (se puede pactar un periodo de hasta dos meses de prueba).

El salario

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Al igual que cualquier trabajador por cuenta ajena los empleados de hogar no pueden cobrar por debajo de una cantidad mínima establecida por el Gobierno: el Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Este SMI es diferente dependiendo de si se trabaja por horas o no. El trabajo se entiende “por horas” cuando una persona va a prestar sus servicios por menos de 120 días al año. En este caso el precio mínimo de la hora trabajada está establecido en 7,43 euros la hora (tarifa de 2021). Este salario ya incluye la parte proporcional de las pagas extraordinarias (es decir, cuando lleguen los meses en los que habitualmente se cobra paga extraordinaria no tendremos que abonar nada aparte). Estos contratos por horas están pensados para cubrir necesidades puntuales (por ejemplo, un fin de semana o festivo).

Por otra parte, para las personas que trabajen más de 120 días al año, el SMI se establece en 13.300 € brutos anuales para una persona que trabajase con una jornada completa de 40 horas semanales. Esta cantidad se puede abonar en 12 meses ó 14 pagas (es decir, las 12 mensualidades más 2 pagas extras en junio y diciembre). Si el salario se abona en 14 pagas el SMI es de 950 € brutos al mes (13.300 / 14 = 950). Si lo abonamos en 12 pagas el salario mensual será de 1108,33€ (13.300 / 12). La elección entre 12 ó 14 pagas se hará en base al acuerdo que llegues con la persona a contratar.

No obstante estas cantidades se pueden ajustar proporcionalmente si se trabajan menos de 40 horas al mes. La siguiente tabla muestra el SMI ajustado al número de horas semanales trabajadas y al número de pagas:

Horas a la
Semana
Salario Bruto
en 14 pagas (€)
Salario Bruto
en 12 pagas (€)
5118,75138,54
10237,50277,08
15356,25415,63
20475,00554,17
25593,75692,71
30712,50831,25
35831,25969,79
40950,001108,33

Como puedes ver estas cantidades hacen referencia al Salario Bruto. Este salario bruto es el salario total que recibe la persona contando con “su” aportación a la Seguridad Social. Lo del “su” entre comillas viene porque el pago a la Seguridad Social es compartido: una parte la pagas tú y la otra la persona contratada. Sin embargo el responsable del pago de ambas partes eres tú; es decir, la Seg. Social cargará en tu cuenta del banco el total correspondiente a ambas partes todos los meses. Es por esto que se habla también del Salario Neto, que no es más que el salario bruto al que se le habrá descontado la parte de la Seg. Social que corresponde al trabajador. Es decir, este salario neto es lo que el trabajador efectivamente recibe en su cuenta (o en metálico) todos los meses una vez descontada “su” parte de la Seguridad Social.

Para no liarnos, y para que sepas claramente cuanto dinero tendrías que entregar al cuidador (o cuidadora) en cada paga, la siguiente tabla muestra la misma información que la tabla anterior pero indicando el salario neto en lugar del salario bruto (es decir, con la aportación de la Seguridad Social del trabajador ya descontada):

Horas a la
Semana
Salario NETO
en 14 pagas (€)
Salario NETO
en 12 pagas (€)
5109,07128,86
10221,52261,10
15333,97 393,35
20446,42 525,59
25558,83 657,79
30671,28 790,03
35781,90 920,44
40898,44 1056,77

Nota: Obviamente no existe obligación de pagar el salario mínimo exactamente siempre y cuando el salario sea superior al que marca el SMI. Es decir, las cantidades del SMI siempre podrían mejorarse a través del acuerdo individual al que lleguemos con la persona que vamos a contratar.

Debemos tener en cuenta que el salario mínimo se computa únicamente la retribución en dinero, sin que el salario en especie pueda dar lugar a la disminución de la cantidad íntegra en dinero en ningún caso. Es decir, aunque demos a la persona contratada otros beneficios tales como la comida o el alojamiento, nunca se podrá abonar en dinero una cantidad inferior al SMI.

¿… y cuanto tendré que pagar a la Seguridad Social?

El pago a la Seguridad Social es el mismo tanto si se paga en 12 ó 14 mensualidades. Las cantidades se muestran en la siguiente tabla en función de las horas trabajadas:

Horas a la
Semana
Pago a la
Seg. Social
551,71
1085,34
15118,97
20152,61
25186,49
30220,13
35263,55
40275,35

Es decir, esto es la cuota que la Seguridad Social cargará en tu cuenta todos los meses.

El tema de las “medias pagas”

Puede que hayas oído que las personas encargadas del cuidado de personas mayores tienen derecho a “medias pagas” a la hora de percibir las pagas extras. Esto no es así. Como hemos visto el SMI se establece una cantidad anual, que puede dividirse en 12 (si pagamos mensualmente) o en 14 (si entregamos pagas extraordinarias en junio y diciembre). Es decir, la persona que contratemos tiene derecho a percibir dos pagas extraordinarias al año que se entregarán (salvo que se acuerde otra cosa) en junio y diciembre de manera completa. Esto de las medias pagas viene de una legislación anterior (Real Decreto 1424/1985) que fue reemplazada por la normativa vigente actualmente del año 2011 (Real Decreto 1620/2011).

¿… y la retención del IRPF?

Como sabemos, cuando se trabaja por cuenta ajena, la empresas están obligadas a retener una parte del salario del trabajador para Hacienda (la retención del IRPF). Luego, al hacer la declaración de la renta anual damos cuenta de nuestras circunstancias personales y se calcula si esa retención ha sido demasiado alta o demasiado baja, y en función de eso la declaración nos saldrá a pagar o a devolver.

Sin embargo, en los contratos de personal para el hogar familiar no hay obligación de hacer retención del IRPF. Esto se regulo así a raíz de una consulta vinculante en 2015 a la Dirección General de Tributos en la que se estableció que efectivamente no procede la práctica de retenciones cuando el trabajo se realiza en el ámbito del domicilio particular. Entonces, ni tienes obligación de hacer retenciones cada mes, ni por supuesto, de entregar ningún certificado de retenciones cuando a la persona contratada tenga que hacer la declaración de la renta anual (obviamente, el que no hagamos retenciones no quiere decir que la persona contratada esté exenta de realizar la declaración de la renta si supera el umbral de ingresos definido para ello).

Vacaciones y permisos.

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El tiempo de vacaciones establecido en la normativa para empleados en el hogar familiar es de 30 días naturales al año, de los cuales 15 días deben ser consecutivos.

La persona que contrates tiene derecho a solicitar las vacaciones en cualquier época del año. No obstante, el periodo de vacaciones se debe pactar entre ambas partes, y si no hubiese acuerdo, el empleador/a tendría derecho a fijar 15 días y el resto los podría decidir la persona contratada libremente. Las norma exige que las fechas exactas de las vacaciones puedan ser definidas con dos meses de antelación.

Por supuesto, la persona contratada no tiene que estar presente durante las vacaciones en el lugar de trabajo (aunque sea interna). Tampoco tiene la obligación de desplazarse al lugar de vacaciones de la familia (sus vacaciones son “sus” vacaciones).

Obviamente, además de las vacaciones, las personas que trabajan en el hogar también tienen derecho al disfrute de las fiestas y permisos como el resto de los trabajadores.

La jornada laboral

black and white photo of clocks

La jornada máxima semanal será de cuarenta horas de trabajo efectivo. No obstante, también se puede acordar lo que se llama “tiempo de presencia”. Este es el tiempo que la persona contratada está en el hogar familiar, aunque no esté realizando un trabajo efectivo. Esto suele ser común en personas internas, que obviamente permanecen en el domicilio aunque hayan terminado su jornada laboral. No obstante, hay que tener en cuenta que como máximo se pueden hacer 20 horas semanales adicionales a las 40 horas fijadas por contrato como horas de trabajo. Es decir, en total se pueden sumar hasta 60 horas semanales, siendo 40 horas de trabajo efectivo y 20 de presencia.

En caso de fijar tiempos de presencia, estos tendrán una duración definida y deberán ser objeto de retribución o compensación en los términos que se acuerden. La cantidad de la retribución nunca será inferior a la de las horas de trabajo ordinarias.

También, entre el final de una jornada y el inicio de de la siguiente deberá mediar un descanso mínimo de doce horas, pudiendo reducirse a diez en el caso del empleados de hogar internos, y compensándose el resto en períodos de hasta cuatro semanas.

Para las personas internas el descanso semanal deberá ser del al menos 36 horas seguidas, que como regla general suelen comprender el domingo completo y la tarde del sábado o la mañana del lunes. En el régimen interno también se dispondrá de al menos dos horas al día para las comidas principales, sin que estas horas cuenten como tiempo de trabajo (las comidas se consideran tiempo de descanso).

Bueno, hasta aquí la información de este post… esperamos que te resulte útil. No dudes en dejar un comentario abajo si te surge cualquier duda.

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